sábado, 21 de marzo de 2015

La otra cara de Don Quijote

Cada vez me irrita más la personalidad Don Quijote. A simple vista solo vemos a un simpático, loco, soñador y aventurero personaje, que vaga por la mancha buscando emular las hazañas de los héroes de sus libros de caballerías. Pero estando leyendo, he llegado a una frase que ha hecho saltar la chispa y hacerme reflexionar sobre la personalidad del hidalgo. La frase dice:

"...lo mesmo que profesaron los caballeros referidos, profeso yo."

Esto lo dice Don Quijote explicando a unos pastores lo que era un caballero andante, cuando van de camino al entierro de Grisóstomo. La frase en sí no tiene nada, pero me ha hecho pensar sobre qué motiva las acciones de Don Quijote.
 Vive y actúa según lo que ha leído en sus libros sin plantearse si es lo mejor. En mi primera entrada defendía la valentía de Don Quijote a vivir bajo los ideales que mejor le pareciesen, y aún lo defiendo, pero esos ideales han acabado siendo un dogma. Solo hace lo mismo que ha leído sin preguntarse si otras cosas encajan en su ideología o sin juzgar sus ideales para ver si alguno en concreto no le gusta. Ya se que es una persona irracional, pero pensadlo, hasta para el más mínimo detalle en sus acciones diarias consulta en su memoria si ha aparecido en algún libro. Incluso cosas intrascendentes como dejar a Sancho ir en burro. Parece mentira que un personaje que tiene la fama de no dejarse influenciar por los demás se vea afectado tanto por unos libros, llegando a aceptar un paquete completo de ideas y no solo a aceptarlas, a defenderlas sobre cualquier otra llegando incluso a utilizar la fuerza. Lo que lo convierte en un fanático.
En conclusión completando con mi otra entrada Don Quijote es discriminador, dogmático, fanático y no tiene criterio propio, miedo me da seguir leyendo.

Julio Campos Parrilla

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